Todo lo que he comido, con quién lo he comido y cómo lo he comido ha determinado lo que soy…
Entre dos fuegos
Si uno es lo que come, con quien lo come, cómo lo come y el sentido que da a lo que come, se puede concluir que los mexicanos somos hijos del maíz pero fuimos amasados con chile. Me pregunto si los dioses nos crearon juntos o por separado y en dado caso qué fue primero el hombre o el chile.
El chile
Josefina Howard y yo, aparte de llevar una buena relación amistosa, compartimos la nacionalidad. Se preguntarán cómo le hacemos ya que ella no es mexicana, pero les diré que eso no tiene la menor importancia. Uno es lo que come, con quién lo come y cómo lo come. La nacionalidad no la determina el lugar donde uno fue dado a la luz, sino los sabores y los olores que nos acompañan desde niños. La nacionalidad tiene que ver con la tierra, pero no con esa pobre idea de una delimitación territorial, sino con algo más profundo. Tiene que ver con los productos que esa tierra prodiga, con su química y sus efectos en nuestro organismo.
El Rosa Mexicano
Laura Esquivel, Íntimas suculencias, 1998
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